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“Circo Volador:
Juventud y Cultura Popular en la Ciudad de México”
Después de siete años de trabajos realizados con el
proyecto Circo Volador, de tener contactos con los chavos, con las bandas,
con autoridades; de reunir información sobre que querían los jóvenes, de
abrir un canal de comunicación con ellos a través de la radio, de elaborar
diagnósticos y análisis de su problemática e inquietudes, decidimos que
requeríamos un espacio, una casa para el proyecto, un lugar donde
cristalizar los sueños y la utopía formada a través de los años.
De ahí, empezamos a buscar un sitio en dónde “aterrizar”
la propuesta, lo cual conseguimos por medio de un Convenio de “Comodato” con
el Gobierno de la Ciudad, un PATR (Permiso administrativo Temporal
Revocable), con el cual recibíamos en forma gratuita el préstamo de un
amplio y viejo cine abandonado por más de 10 años, a cambio de su
rehabilitación y mantenimiento con el trabajo colectivo de los jóvenes, para
dedicarlo a su atención.
Debe mencionase que este inmueble, junto con muchos otros
de la ciudad, fueron parte de una política de atención a la comunidad a
finales de la década de 1960, sin embargo, con los años, el gobierno de la
Ciudad fue desentendiéndose de estas actividades de recreación y cultura
para la población pobre y muchas de sus instalaciones empezaron a quedar
abandonadas y cerradas para el público.
El logro de un Convenio de este tipo fue posible gracias
al trabajo de visibilidad que habíamos logrado con los proyectos anteriores.
Así, en julio de 1998 se lleva a cabo la Inauguración del
Centro de Arte y Cultura “Circo Volador” y firma de los primeros convenios
de colaboración interinstitucional con organizaciones internacionales y
nacionales como: NOVIB (Holanda), AVINA (Suiza), ASHOKA (EE. UU.), SDS
(México).
Así también nacía el proyecto “Circo Volador: Juventud y
Cultura Popular en la Ciudad de México”, mismo que se ha venido
desarrollando hasta la fecha.
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