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Antecedentes
En 1987, la ciudad de México estaba "bombardeada" por los
medios de comunicación en torno a la violencia juvenil y las “bandas” (gangs).
“Drogadictos, asesinos, rateros, violadores, alcohólicos, vagos o pandilleros”,
eran algunos de los calificativos que, tanto el gobierno como los medios,
atribuían los jóvenes de las zonas populares.
En México existen actualmente cerca de 25 millones de jóvenes
con edades que fluctúan entre los 12 y los 24 años, de los cuales al menos la
mitad se encuentran en situación de pobreza o de pobreza extrema y no existe una
política social definida para su atención.
¿Qué puede aportar la Investigación-Acción
frente a una situación de este tipo?
En este marco arranca el trabajo de Investigación-Acción en
1987, con el objetivo de valorar la situación de los jóvenes de las clases
populares identificados como "bandas", para frenar la violencia creciente y
buscar los mecanismos que permitieran reintegrarlos a una sociedad que los veía
como “adversarios”, el cual dio origen al Circo Volador, cuyo nombre proviene de
las reuniones que teníamos en las calles y esquinas de sus barrios, en donde
preguntamos: “¿cómo deberíamos llamarnos?”. La mayoría teníamos apodos de
animales (el Gato, el Perico, el Pulga, el Pato, el Toro, el Animal Oscuro,
etc.) y dijeron: “somos un bonche de animales... como si fuéramos un circo...
pero sin un lugar en dónde aterrizar, somos un Circo Volador”.
De ahí, empezamos a buscar un sitio en dónde “aterrizar” la
propuesta, lo cual conseguimos unos años más adelante (1994), después de 7 años
de trabajo radiofónico y de promoción de la cultura juvenil, un Convenio de
“Comodato” con el Gobierno de la Ciudad, un PATR (Permiso administrativo
Temporal Revocable), con el cual recibíamos en forma gratuita el préstamo de un
amplio y viejo cine abandonado por más de 10 años, a cambio de su rehabilitación
y mantenimiento con el trabajo colectivo de los jóvenes, para dedicarlo a su
atención.
Misión
Apoyar a que los diferentes sectores de la sociedad -que
normalmente están excluidos por motivos económicos o políticos, por género, por
identidad, por preferencias sexuales o por cualquier otro tipo de condición
grupal-, encuentren nuevas formas de inserción en su vida individual y colectiva
con el apoyo de los proyectos y a través de la profesionalización sistemática y
permanente de las actividades programadas, considerando siempre nuestra
responsabilidad con la comunidad, con los participantes, con las autoridades en
turno y con el destino de los recursos aplicados en este trabajo.
Objetivo
Nuestro objetivo ha sido partir de la “Cultura Común” (Paul
Willis, 1994), como un medio para desarrollar la integración de valores y la
reconstrucción del tejido social entre los diferentes sectores sociales,
mediante el fortalecimiento de las identidades juveniles vía la revaloración de
sus habilidades, sus potencialidades y el fortalecimiento de su Autoestima
(hacia los pobres) y simultáneamente de la construcción y difusión de lenguajes
comunes (hacia los sectores integrados). De esta unión, buscamos la
identificación de posibles socios que apoyen la iniciativa, mediante dos
estrategias fundamentales: la negociación de un espacio físico donde se realicen
actividades que surjan de las propuestas de los jóvenes populares -para asumir
un papel de difusor y visibilizador y no de “catalizador”- y el otro que sean
propuestas coherentes con la programación temática del proyecto para que se
facilite la participación diferentes grupos sociales con objetivos similares.
El Proyecto
Circo Volador es un modelo de investigación aplicada el cual
traza una línea horizontal, entre dos polos: la “sociedad integrada” y la
“sociedad marginada”, la cual se puede entrelazar, acercar y poner en contacto,
mediante la creación de una “infraestructura de atención social”, representada,
en este caso, por el Centro Cultural (Circo Volador), visto como un espacio de
interacción de los distintos grupos sociales, que empieza a trabajar e
identificar los valores y calidad de los trabajos y creaciones realizadas por
los grupos más pobres para consolidarlas, difundirlas, profesionalizarlas y
darlas a conocer en otros contextos, además de servir (el propio espacio) como
un punto neutral de encuentro entre los dos polos identificados.
El método y la estrategia de trabajo, partió de imaginarnos
un “límite social”, establecido en dos extremos que conforman una sociedad de
exclusión: los ricos y los pobres.
Primero identificamos a grupos juveniles, pobres y excluidos,
con los cuales nos dimos a la tarea de contactarlos y establecer “un primer
vínculo”, donde conocimos y supimos qué pensaban, qué opinaban, veían y/o
producían, o sea, sus habilidades y fortalezas, con lo que se formaron archivos
e hicimos un diseño de propuestas de trabajo, que les darían la oportunidad
inicial para empezar a incidir en su entorno.
En el extremo opuesto, encontramos un sector poblacional, en
donde los jóvenes viajaban, tenían tiempo libre, universidades y espacios para
divertirse y estar “a la moda”, lo cual representa a una juventud minoritaria
con oportunidades de acceder a la educación, la salud y el bienestar social.
Esto nos llevo a valorar la situación en la que se encontraba la juventud y nos
lanzamos a la aventura de trazar una línea horizontal, que cruzara las
situaciones anteriores, la cual se constituye como una “infraestructura social”,
representada en un Centro Cultural (Circo Volador), visto como el “espacio de
atención social”, que empieza a “sembrar” y cristalizar las propuestas juveniles
proveniente de los grupos más pobres, además de ser un punto de encuentro
neutral entre los dos polos identificados en nuestra metodología.
La integración de la comunidad en la remodelación del lugar,
la limpieza y el acondicionamiento, buscó arraigar el espacio en su vida
cotidiana, lo cual permitió obtener un nivel de confianza, reflejado en la
participación activa y constante de la población, lo que beneficiaba a los
actores participantes con un espacio alternativo de expresión que ellos mismos
construían.
El trabajo realizado ha permitido: revalorar el trabajo
creativo de los jóvenes, ha incluido a distintos grupos sociales y ha permitido
difundir en medios masivos la experiencia vivida, sensibilizando e invitando a
la sociedad a conocer de cerca esta realidad, pocas veces conocida.
Cabe resaltar que el nivel de la “infraestructura social” no
implica forzosamente a Circo Volador, ya que puede ser sustituido por un
programa de radio, un concurso, un taller, un estudio de grabación, etc., cuando
quiere replicarse esta experiencia.
Centro de Atención (Focus)
El grupo objetivo son los jóvenes de ambos sexos de los
sectores populares de la ciudad en general, con el fin de promover su desarrollo
a través del fortalecimiento de sus propios intereses, de su cultura, sus
habilidades, potencialidades y los puntos positivos de interacción social que
tienen con sus comunidades, dotándolos de herramientas que les permitan acceder
a empleos o, en forma independiente, al auto empleo, mediante la apertura de
talleres que los incorporen a la micro-industria o pequeña empresa; los
transformen en actores sociales relevantes, con capacidad de acción,
interlocución y propuestas propias.
Fechas Claves:
• Febrero de 1987: Inicio del
Proyecto de Investigación-Acción. con un objetivo básico: valorar la situación
de los jóvenes de las clases populares identificados como "bandas", para saber
cual era el mecanismo idóneo para reintegrarlos a una sociedad que los veía como
“enemigos violentos”.
• Septiembre de 1988: Inicio de
las transmisiones radiofónicas nocturnas del programa “Sólo Para Bandas”, en el
105.7 de F.M. mediante el cual y durante los siguientes tres años, se empezó a
entrar en contacto con las mil 500 bandas juveniles detectadas en el Diagnóstico
original del Proyecto de Investigación y cuyo objetivo inicial fue: “darle voz y
presencia en los medios a quienes no tenían cómo defenderse públicamente de los
ataques que los denigraban” y entrar en diálogo con otros actores sociales
importantes para este grupo (policías, padres de familia, maestros, líderes
sociales, autoridades locales, proyectos alternativos, artistas, músicos, etc.)
• Agosto de 1989: Primer
Concurso para jóvenes “Rock en la Selva de Asfalto”, que contó con las
inscripción de 164 grupos de distintos géneros (incluso Punks y Anarquistas), al
cual se acercaron grupos de otros estados de la república, y que permitió
empezar a ubicar a Circo Volador como una institución naciente en la que le
podían tener confianza por la transparencia en el manejo del concurso, la
convocatoria abierta e incluyente, los premios en especie para que pudieran
profesionalizar su trabajo, y las propuestas siguientes para integrar a la mayor
parte de los participantes en nuevas áreas de desarrollo del proyecto.
• Junio de 1990: Constitución
legal de la Organización ante un notario público con el nombre de “Investigación
y Desarrollo de Proyectos Submetropolitanos” dedicada a desarrollar proyectos
para apoyar a la juventud con la bandera de Circo Volador.
• Octubre de 1993: Inicio de la
transmisión del segundo programa radiofónico “El Tunel: un paso subterráneo al
más acá” y hasta septiembre de 1995, en el 1590 de A.M., en donde, además de
darles “voz”, empezamos a difundir los amplios archivos sobre Cultura Juvenil
que habíamos venido conformando desde el origen del proyecto, con el objetivo de
profesionalizar el trabajo de los jóvenes para que dieran a conocer sus diversas
creaciones culturales. Además, fue un precedente en la Radio Comercial debido a
que una estación privada abría sus puertas para un proyecto de este tipo,
culminando con la grabación de 100 programas temáticos de una hora, relacionados
a las problemáticas juveniles, incluyendo las creaciones independientes de los
participantes.
• Febrero de 1995: Firma del
Convenio de Comodato con el Gobierno de la Ciudad para el uso del “Cine
Francisco Villa” (abandonado por más de 10 años), que sería la futura sede del
proyecto y se iniciaron los trabajos de rehabilitación con la participación de
los jóvenes y sus familias. Debe mencionase que este inmueble, junto con muchos
otros de la ciudad, fueron parte de una política de atención a la comunidad a
finales de la década de 1960, sin embargo, con los años, el gobierno de la
Ciudad fue desentendiéndose de estas actividades de recreación y cultura para la
población pobre y muchas de sus instalaciones empezaron a quedar abandonadas y
cerradas para el público. El logro de un Convenio de este tipo fue posible
gracias al trabajo de visibilidad que habíamos logrado con los proyectos
anteriores.
• Julio de 1998: Inauguración
del Centro de Arte y Cultura “Circo Volador” y firma de los primeros convenios
de colaboración interinstitucional con organizaciones internacionales y
nacionales como: NOVIB (Holanda), AVINA (Suiza), ASHOKA (EE. UU.), SDS (México).
• Febrero del 2001: Inicio de la
transmisión radiofónica durante dos años del tercer proyecto llamado “Jóvenes en
Monitor”, en el 88.1 de F.M. y dentro del Noticiario más importante que se
transmite a nivel nacional (“Monitor”) en una sólida empresa privada, para
presentar los proyectos juveniles actuales, frente a un auditorio adulto y de
otros niveles económicos y el cual se transformó en un aval muy importante para
el reconocimiento del proyecto Circo Volador así como para la difusión de las
actividades que se realizan en forma cotidiana.
• Febrero de 2004: Creación y
diseño del sitio en Internet www.graffitiarte.org, pagina de graffiti, resultado
de una investigación realizada años antes, la cual contiene artículos, historia
y desarrollo del graffiti en México y el mundo, la cual contiene 400
fotografías, dividas en categorías y tipos de graffiti. Cabe resaltar que esta
pagina fue premiada por la pagina Francesa AMELATINE, como mejor página de
América Latina, sobre el tema graffiti. Asimismo se realizó el Primer Festival
de Cultura Popular Juvenil Submetropolitana “Culto Joven”, con el apoyo del NCCR
N-S (SUIZA), el cual busco “estimular y promover la participación de los jóvenes
en procesos que desarrollen la creación de espacios alternos al proceso de
exclusión generado por los cambios globales”. Este evento permitió integrar a
los jóvenes en contextos más amplios, permitiendo interaccionar con,
organizaciones no gubernamentales, medios masivos, gobierno y empresas privadas.
• Febrero 2004, Primer Festival
de Cultura Popular Juvenil Submetropolitana con 1,140 participantes y 3,000
asistentes, apoyado por la organización suiza NCCR N-S (National Centre of
Competence and Research). Duración: cinco días.
• Septiembre 2004,
Reconocimiento de la ONU (Onu- Unhabitat) como una de las 12 Mejores Prácticas
Sociales del Mundo en 2004.
• Abril 2005, Firma de convenio
de colaboración por dos años con la fundación W.K. Kellogg
• Octubre 2005, Certificado del
Foro Iberoamericano y del Caribe, Fundación Hábitat Colombia y la Alcaldía de
Medellín como una de las Mejores Prácticas Sociales en el Premio a la
Transferencia de Buenas Prácticas en Medellín 2005.
• Octubre 2005, Inicio de
transmisiones del programa de radio “Tolerancia Zero” en Reactor, 105.7 de F.M.
Programa semanal de dos horas de duración con temas de interés juvenil y música
alternativa.
• Septiembre 2006, Inauguración
del estudio de grabación “Circo Volador”, iniciando el trabajo de grabación y
producción de 25 bandas nacionales en forma gratuita.
• Marzo 2007, Segundo Festival
de Cultura Popular Juvenil Submetropolitana con 520 participantes y 2,000
asistentes, apoyado por la Fundación W.K. Kellogg de USA. Duración: tres días.
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