Por Héctor Castillo Berthier
21/IX/19

TIEMPOS EXTRAÑOS

Cuando cambia un gobierno, el Jefe tiene su propia visión de lo que sucede. Gira instrucciones y demanda resultados.

Pero la gente que lo acompaña no siempre piensa lo mismo.

Entre las acciones “extraordinarias” que espera el Jefe, aparecen muchas cuestiones “ordinarias”… muy parecidas a lo que siempre se ha vivido.

Me hicieron recordar 1997, cuando el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, ganó las primeras elecciones para elegir al Jefe de Gobierno en el Distrito Federal (DF).

Desde 1928, en la época de Plutarco Elías Calles, el encargado del DF (el Regente) era designado por el poder ejecutivo y era parte del gabinete federal.

A partir de 1993 (con una reforma constitucional), se creó la Jefatura de Gobierno del DF y en 1997, por primera vez desde 1928, fue electo el Jefe de Gobierno.

En las elecciones del 6 de julio de 1997, ganó Cuauhtémoc Cárdenas con un 48.1 por ciento de los votos, frente a Alfredo del Mazo (PRI) y Carlos Castillo Peraza (PAN).

En cuanto ganó Cárdenas, varios colegas me llamaron para trabajar en la casa de Paco Ignacio Taibo II, en el diseño del nuevo proyecto cultural del gobierno.

Nos reuníamos una vez por semana para diseñar las ideas de cómo debería de ser la cultura en el nuevo gobierno de la ciudad.

Era un mundo de sueños y buenos deseos… Era como idealizar una fantasía.

Hablábamos de todo lo que debíamos cambiar.

Incluso, en medio de la locura de ese cambio de gobierno, Paco Ignacio Taibo II, sugirió hacer unas mantas enormes con las imágenes de Villa y de Zapata en la silla presidencial: “Para enmarcar la toma de gobierno”, decía.

A mí se me pidió conseguir grupos musicales en el Sindicato de Músicos, para tocar gratis ese día en su llegada al Zócalo.

Nada de eso sucedió. El ingeniero Cárdenas nos pidió no desperdiciar recursos y realizar un acto más sobrio… y menos escandaloso.

En diciembre de 1997, el ingeniero Cárdenas tomó posesión y me llamó por teléfono. Me pidió ser Subdelegado de Desarrollo Social (SDS) en Álvaro Obregón, con Guadalupe Rivera Marín (hija de Diego Rivera), como Delegada… Acepté.

No había sido nunca funcionario público y me puse a leer de todo para entender lo que se me avecinaba.

El día que llegué a la SDS recibí dos hojas, con lo que la anterior subdelegada había reportado como “Carta de entrega recepción”.

Dos hojas sin datos. Sin cifras. Sin reportes. Sin análisis. Sin proyecto. Sin prioridades. “Hago entrega de las instalaciones de esta oficina…” O algo así.

Eran tiempos ordinarios.

Los mil 750 trabajadores que tenía la SDS la conocían a detalle. Sus espacios. Sus recursos. Las oportunidades para lucrar con los espacios y con los vehículos… ¡Hasta con la gasolina!

Por ello levantamos un censo delegacional.

Teníamos 102 espacios que dependían de la SDS, que en el año de 1997 generaron 150 mil pesos de “Autogenerados”.

Campos deportivos, salas de cultura, un par de teatros, centros infantiles, consultorios, gimnasios, dos camiones y mucho más apareció sin ninguna estrategia de trabajo.

Álvaro Obregón es una zona donde conviven los extremos de la desigualdad social: De San Ángel y La Florida (con los ricos), a Barrio Norte, La Araña o Lomas de Capula (con los pobres).

La SDS tenía cuatro áreas: Salud, Cultura, Deportes y Desarrollo Social. Integré a un equipo de tres mujeres y un hombre para atenderlas.

Con ellos desarrollamos en tres meses el Modelo de Desarrollo Social en Álvaro Obregón.

Conseguimos recursos con el Jefe de Gobierno y empezamos un largo trabajo de revitalización de los 102 espacios con la comunidad, principalmente con los grupos marginales.

En el primer año conseguimos un millón 500 mil pesos de autogenerados.

Pensé que el Modelo serviría para otras áreas… pero no fue así.

En el 2000, con las elecciones, el Modelo quedó en el olvido.

LA TERCERA EDAD

Meses después de llegar, un día se me pidió tener un desayuno con gente de la Tercera Edad para presentar un proyecto para ellos.

Por eso le pedí al Subdelegado Administrativo que contratara al “Mariachi Charanda” para presentarse en el evento.

No se trataba de un mariachi cualquiera. El Mariachi Charanda es un grupo que rescata la música antigua del mariachi sólo con cuerdas. Sin trompetas. Sin vestidos de lentejuelas. Con pantalones de jerga y camisas de manta.

Su fundador, Emilio Perujo que toca el guitarrón, es un amigo cercano y quería mostrar con ellos, a esa comunidad, la importancia de “valorar nuestras tradiciones”.

Sin embargo, el administrativo mandó un mariachi de Garibaldi que, en cuanto llegó, empezó a tocar: “Siquitibúm a la bim bom bá, Castillo Berthier, Ra-ra-ra”.

Tuve que despedir al mariachi y explicar que eso no era lo que se buscaba.

¿Cómo cambiar la visión de otras gentes del gobierno que están dedicadas a echar porras?… NPI.

EL FIN DEL CAMBIO

Hay muchas anécdotas más sobre ese tiempo que veremos más adelante en otras columnas.

En el año 2000 llegaron nuevas elecciones en el DF… ¡Y ganó el PAN!

¿Usted creé que les importó el trabajo realizado? No.

¿Acaso revisaron los once tomos que entregamos como reporte de Entrega Recepción? Tampoco.

El nuevo delegado del PAN (2000-2003) que llegó, fue el Notario 188, Luis Eduardo Zuno Chavira.

Solo para que esté enterado: En julio de 2003, fue detenido y encarcelado, cuando regresó de Estados Unidos con un cargamento ilegal de armas (en un avión de Carlos Ahumada) al aeropuerto de Toluca.

Lo apresaron. Él confesó que saldría de viaje a un safari en África… pero de nada le sirvió.

Tres años de trabajo que desperdició el PAN… Y luego, los siguientes gobiernos del PRD.

Lo único bueno que obtuve de esta experiencia fue decidir que no quería ser un funcionario público nunca más.

Había visto en primera fila los absurdos de la administración pública.

¿Habrá un cambio de régimen con AMLO?

¿Lograrán hacerlo?… NPI.

LA CUEVA DEL DELFÍN

En 2005 el Juez Primero de Distrito del Edomex, dejó en libertad a Zuno… Y debe seguir siendo Notario… Es parte de nuestro pasado… ¡Viva México!

¡Vientos huracanados!, si no me mandan aventar bombas desde Interjet nos veremos por acá el próximo sábado…

Comentarios, quejas y lamentaciones: Facebook Héctor Castillo Berthier / Email berthier@unam.mx Página de Circo Volador.


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